Susto, susto
Hoy recogíamos los planos del proyecto básico definitivo. El siguiente paso era visarlos para solicitar los permisos de obra y todo eso. A la salida, Eyring me comentó que había visto algo raro, y no se equivocaba. Habíamos revisado mal las medidas, y el dormitorio principal se había quedado en nada con todos los recortes [...]


