Noche de misterio

11 mayo 2010 at 14:58

Tal como adelantaba en el post anterior, el sábado pasado tuvimos nuestra esperada “noche de misterio”.

Todos estábamos emocionados por el evento, con esa sensación de nerviosismo un tanto histérico que se hace fuerte en el estómago e impide cualquier ingesta de alimento, si no quieres echarlo a la misma velocidad que lo comiste.

Los dueños de la casa en la que íbamos a hacerlo ni siquiera pudieron esperar a que llegasen los demás para ayudar a preparar el ambiente, y se les fue ocurriendo ideas tras ideas, a cuál más original y bien pensadas de modo que dejaron la casa que realmente podría haber pasado por un bar clandestino, con su almacen, reservados, baños/tocador de caballeros y señoras (con su identificación correspondiente); el salón estaba despejado de muebles que pudiesen estorbar con la acción, colocaron una gran mesa a modo de barra, donde se pusieron los platos de comida y las bebidas, y se pusieron pequeñas mesitas sobre las que habían tapetes y barajas de cartas para jugar al poker, o unos dados y sus cubiletes, e incluso una pequeña ruleta que dio bastante juego una vez descubierto el asesino.

El Juice Joint

Ambientación Noche de misterio. Gramófono virtual años 20

Después llegó el momento de disfrazarse; la casa se volvió una locura, los baños fueron invadidos por mujeres colocándose las pelucas o el peinado, maquillandose, pintándose las uñas, recolocándose los ligueros, mientras que los hombres se ajustaban los tirantes y el sombreso en cualquier habitación que quedaba libre. He de decir que jamás me imaginé que nos lo tomaríamos tan en serio y que nos arreglaríamos tan bien como al final estabamos todos, absolutamente todos; sin lugar a dudas, las mujeres íbamos espectaculares y los hombres impresionantemente guagos.

Una vez todos listos, empezó el juego y yo, desde mi personaje puedo afirmar que todos con los que yo tenía que interactuar lo hicieron genial, estaban super metidos en sus respectivos papeles y con más o menos sutileza llevaban a cabo las tareas que tenían encomendadas (yo hubiese preferido que algunas se hubiesen relajado un poco, porque a mi personaje la tenía frita). Eso sí, el juego se desarrolló muy bien, y aunque algunos hubiesemos querido prolongar un poco más la fase de investigación, porque aún estabamos realizando otras tareas, creo que a todos se nos hizo igual de corto por lo bien que nos lo estábamos pasando.

Y claro está, ya vestidos y ambientados, con botellas de alcohol por consumir, algunos prolongamos la noche hasta que se nos hizo de día; todos conscientes de que ya no nos recuperamos de las juergas igual que antes, asumimos ese riesgo, al menos yo, con mucho gusto.