Duncan MacPerro del clan de los MacPerros

25 noviembre 2010 at 9:44

Tal como hace unos días os conté, tenemos un perro; es un perro muy cariñoso que, aunque no siempre nos hace mucho caso, se nota que se alegra de estar con nosotros. Y aunque a mi ya me gustaba antes de lavarlo y pelarlo, tengo que reconocer que ha ganado mucho.

En el post anterior os contaba como fue el proceso de decisión de quedarnos con el perro, pero una vez que lo decidimos, la veterinaria nos informó de que para tenerlo todo en regla debíamos “registrarlo”, y eso hay que hacerlo con el nombre que le fuesemos a poner al perro.

Yo decidí hace mucho tiempo que si alguna vez volvía a tener un perro (de pequeña siempre hemos tenido perro en mi casa), lo llamaría “Goser”, y de apellido sería “el destructor”. Así, mi perro sería “Goser el Goseriano, Goser el destructor”. No me digais que no mola como nombre para un perro 🙂

Sin embargo, nuestro perro no tiene pinta de llamarse Goser, no le pega; para empezar es más alto de mi idea de perro con ese nombre, y tiene un aire britanico que reclamaba un nombre más acorde.

Alkar propuso llamarlo “Perri el perrillo”, pero yo, a pesar de que me gustaba la idea, tuve que negarme, ya que solo puede haber una mascota llamada “Perri”, y es “Perri el ornitorrinco”; lo siento, es así.

Después Alkar le contó la historia a sus amigos y algunos le propusieron algunos nombres, pero el que más caló fue “Gaspode, el perro maravilla”. La verdad es que le pegaba bastante, estaba sucio, cojo, era un perro callejero y además es un cruce de terrier… lo tenía todo, sin embargo, no terminaba de encajarnos el nombre (sobre todo a mi)

Al final, una noche mientras paseabamos, se me fueron viniendo nombres a la mente “Gengis” (así sería Gengis el can), “Connor”… o… “Duncan”… “Connor McCleod, Duncan McCleod” … Escocia… Highlanders… “Duncan”…. y poco a poco, todo encajó, y ahora pienso que no hay nombre que le hubiera quedado mejor.