Duncan MacPerro del clan de los MacPerros
Tal como hace unos días os conté, tenemos un perro; es un perro muy cariñoso que, aunque no siempre nos hace mucho caso, se nota que se alegra de estar con nosotros. Y aunque a mi ya me gustaba antes de lavarlo y pelarlo, tengo que reconocer que ha ganado mucho.
En el post anterior os contaba como fue el proceso de decisión de quedarnos con el perro, pero una vez que lo decidimos, la veterinaria nos informó de que para tenerlo todo en regla debíamos “registrarlo”, y eso hay que hacerlo con el nombre que le fuesemos a poner al perro.
Yo decidí hace mucho tiempo que si alguna vez volvía a tener un perro (de pequeña siempre hemos tenido perro en mi casa), lo llamaría “Goser”, y de apellido sería “el destructor”. Así, mi perro sería “Goser el Goseriano, Goser el destructor”. No me digais que no mola como nombre para un perro
Sin embargo, nuestro perro no tiene pinta de llamarse Goser, no le pega; para empezar es más alto de mi idea de perro con ese nombre, y tiene un aire britanico que reclamaba un nombre más acorde.
Alkar propuso llamarlo “Perri el perrillo”, pero yo, a pesar de que me gustaba la idea, tuve que negarme, ya que solo puede haber una mascota llamada “Perri”, y es “Perri el ornitorrinco”; lo siento, es así.
Después Alkar le contó la historia a sus amigos y algunos le propusieron algunos nombres, pero el que más caló fue “Gaspode, el perro maravilla”. La verdad es que le pegaba bastante, estaba sucio, cojo, era un perro callejero y además es un cruce de terrier… lo tenía todo, sin embargo, no terminaba de encajarnos el nombre (sobre todo a mi)
Al final, una noche mientras paseabamos, se me fueron viniendo nombres a la mente “Gengis” (así sería Gengis el can), “Connor”… o… “Duncan”… “Connor McCleod, Duncan McCleod” … Escocia… Highlanders… “Duncan”…. y poco a poco, todo encajó, y ahora pienso que no hay nombre que le hubiera quedado mejor.



25 noviembre 2010 a las 10:09
Ah, disculpad por el estruendo del principio del vídeo. Estaba pasando un avión y suena mucho más alto en el vídeo que en directo.
25 noviembre 2010 a las 17:09
Me mola todo vuestro perro
Felicidades por la incorporación a la familia (en mi corazón cuando Eyring no me escuche le seguiré llamando Duncan XD)
25 noviembre 2010 a las 17:35
Esto… se llama Duncan, Patch, no pasa nada si le llamas Duncan mientras Eyring no te escucha x”D
25 noviembre 2010 a las 21:04
Perdón, quería poner Perri (qué espongiforme estoy)
6 diciembre 2010 a las 15:05
A mí me gusta Duncan
Me alegro de que le hayais acogido en casa, devuelven el cariño con creces, son la compañía más fiel.
Un abrazo
14 diciembre 2010 a las 15:01
Os felicito y me alegro por el perrillo y su insistencia. Como dices, a veces desaparecen a la semana de andar merodeando por algún lugar habitado. Van en busca de personas que no sean medio ciegas al dolor ajeno, aunque sea de un animal. O ciegas del todo…
Mi pequeño Urko vivió una vida parecida a la de Duncan Mac Perro, y yo, cuando compré su “casa” me quedé con él.
Estos perrillos de pelos hirustos y mirada dulce acaban con las resistencias más feroces… pero no siempre, claro.
Lo malo para los que amamos los perros es que les miramos a los ojos. Y esos ojos nos muestran tanto dolor que no podemos evitarlo. Nos derriten.
Después se demuesra que son los más agradecidos.
¿Qué tal va su cojera? ¿Fue un golpe pasajero?
Disfrutad y hacedle feliz, que os lo recompensará con todo su amor, que es infinito hacia quien le hace bien.
Un besazo