Carta a los reyes magos

4 enero 2010 at 14:32

Queridos reyes magos,

espero que no sea muy tarde para escribir esta carta y os lleguen mis peticiones de última hora. Empieza otro año y con él muchas cosas nuevas, y otras no tan nuevas, se presentan ante nosotros así que lo mejor será pedir algo que nos sirva para estar preparados.

Empecemos por el trabajo; la situación no parece estar muy bien en este campo en concreto para el mundo en general, yo afortunadamente no me puedo quejar, pero hay muchos que lo están pasando muy mal, muchas familias que están llegando a sus límites para mantener la decencia y la dignidad que tanto trabajo les ha costado ganarse durante tantos años. Sin entrar en por menores de cómo se ha llegado a esta situación, si alguno se lo ha buscado o si están pagando justos por pecadores, creo que lo justo sería pedir un poquito de estabilidad, dicen que con eso no se soluciona el problema pero que es el primer paso, no nos lo vais a dar todo hecho, claro, vosotros traednos eso y nosotros pondremos de nuestra parte.

Aunque el dinero va estréchamente asociado al trabajo, o al menos así debería ser, pediré como si fuesen cosas independientes para asegurarme de que algo caiga. Creo que es un poco absurdo, además de imposible, el pedir que nos toque la lotería a todos, de modo que tendré que solicitar que de alguna manera proveais a todos de lo necesario para vivir, techo y comida; nada de repartir las riquezas y esas cosas que se dicen, que cada uno se gane lo que tiene, pero que le den la oportunidad de ganárselo.

La salud anda un tanto revuelta ultimamente, epidemias, pandemias, virus mutantes… cualquiera pensaría que se trata de una peli de ficción, pero no, la realidad es que o nos quieren distraer con toda esa jerga médica, o realmente deberíamos asustarnos, cada vez aparecen nuevas enfermedades más resistentes que la anterior y nuestra capacidad de adaptación y defensa el mucho más lenta que la de expansión de los microorganismos que las causan. Que tal si nos conseguís una tregua, y a cambio nosotros nos estamos quietecitos con los experimentos, pesticidas, medioambiente… vale, vale, ya veo donde esta el problema.

La familia… bien gracias, y que siga así. En más de una ocasión y de dos, se crispan los nervios y desearías mandarlos a todos bien lejor, no soportas sus bromas, sus chistes y en estas supuestas fiestas familiares es cuando menos te apetece ver a algunos… sin embargo, cuando no los tienes cerca, cuando sabes que te necesitan, o cuando simplemente no has sabido de ellos durante un tiempo, cruzarías cielo y tierra para ir con ellos. Que siga siendo así.

El amor… ah, el amor… ¿qué se pide en este área? amar, que te amen, al final todo esto son curserías y lo mejor es querer y que te quieran, cuidar y que te cuiden, anteponer a otra persona a tí mismo y saber que habrá otra persona que hará lo mismo por tí… esto no tiene porqué estar asociados al enamoramiento que es lo que se entiende cuando se habla de “amor”, así que mejor no nos agobiamos pidiendo encontrar a “la persona amada”, sino mejor pidamos ser importantes para alguien, ser únicos y queridos.

Después de esta larga carta, mis queridos reyes magos, espero que tengais un buen viaje, que no os llueva mucho por el camino pero por si acaso, en lugar de galletitas y leche, os dejaré paragüas y chubasqueros.