Accidente o incidente

3 junio 2009 at 15:10

Hace un par de semanas, tratando de aparcar en el aparcamiento (de pago) del Hospital Civil tuve un “encontronazo” con un coche que me salía por la izquierda. Los daños en mi coche, leves, en el suyo algo peores pero al ir despacito podemos agradecer que a ninguno nos pasó nada.

Momento del choque, lo primero que piensas es que es culpa tuya, entonces, según la capacidad de reacción y conocimientos del código de circulación, analizas la situación, observas las señales de tráfico y te haces una idea de quién tiene la culpa; en este caso: el otro.

Como no es culpa tuya te relajas, y te dispones a salir del coche con todas las de ganar y entonces te pueden pasar varias cosas:
– que la otra persona sea una persona razonable y que se haya percatado de la situación igual que tú y que muy amable y cortesmente te proponga rellenar un parte amistoso, cosa poco común.
– que la otra persona con los nervios del momento no sepa quién tiene la culpa, pero que tratando de llevar la situación de la forma más calmada, escuche lo que estás diciendo y que aún no estando de acuerdo contigo, sepa que al final lo van a arreglar los seguros; esto tampoco me parece que pase mucho.
– que la otra persona, independientemente de que sepa o no quién tiene la culpa, ya sale haciéndose la víctima, y a voz en grito te acuse de destrozarle, y cito textualmente: “un coche nuevo”, y ya le puedes recitar tú el código de circulación con banda sonora de John Williams de fondo, y explicarle que independientemente de lo que allí se diga, serán los seguros los que se arreglen, no se baja del burro. Lamentablemente, esta es la opción más abundante, y cómo no, con la que yo me encontré, mi consejo: con todos los respetos del mundo, no te dejes achantar ni te dejes liar por sus historias y consigue los datos de su seguro a la mayor brevedad posible.
—- “Ay!, ay! que me has roto el coche!!! Ay! mira el porrazo que me has dado!! que vengo al hospital y has chocado conmigo!!”
—- Perdóoonnn!!!!!! qué yo le he dado!!! qué yo le he roto!!!! que yo he chocado!!!! que usted viene al hospital… y a donde cree que vengo yo!!!!

Después de todo, el hombre se dió cuenta rápido de la situación y de que tenía todas las de perder así que cambió de actitud lo suficientemente rápido como para considerar, teniendo en cuenta los daños en los coches, que si observando más tranquilamente el coche veíamos algo más grave, sería entonces cuando diésemos parte al seguro.

Finalmente Alkar encontró esos daños mayores de los que yo no me había dado cuenta, y tras dar el parte, esta tarde llevo el coche al taller a que lo arreglen 🙂