Crónica de un viaje anunciado

22 enero 2008 at 13:13

Señores, no sé si Alkar habrá dicho algo, pero me quito de enmedio 4 meses (simbólicamente hablando porque no es que me veais mucho por aquí, la verdad)

Una de las “ventajas” de dedicarse a la investigación es que viajas mucho; sí, a lo largo del año se organizan diferentes congresos, cursos y eventos varios a los que, unas veces por propia voluntad y otras por conveniencia, terminas asistiendo. Hasta ahora todos estos “eventos” habían tenido lugar en España y no ocupaban más de 4-5 días (bueno, una vez estuve en Barcelona 1 mes, pero fué puntual); pero esta vez, me largan a Cambridge por cuatro meses, ains.

Esto es una oportunidad genial para mi y me va a venir muy bien… pero maldita la ilusión que me hace. Me apetece, soy consciente de los beneficios, pero para que nos vamos a engañar, que hablan raro por aquellos lares, y a mi me quitan del “I’m Muzzi, big Muzzi”, o el “My table is red and my mother’s in the kitchen” y me quedo igual; y para colmo me enteré el otro día que si una persona no habla con otras termina volviéndose loca, ains, con lo que a mi me gusta charlar voy a volver peor de lo que me voy.

Pero en fin, me voy, y la cosa es que me voy mejor que bien, a colaborar con un grupo de investigación puntero, contratada, con mi sueldo más un suplemento por viaje y allí me dan un dinero para alojamiento y gastos necesarios, genial; pero me lo tengo que buscar yo todo, y hasta ahora no he tenido mucha suerte en ese tema porque de momento me han estafado con el alojamiento (os lo contaré en otro momento para sentar precedentes y que nadie más cometa mis mismos errores) y sigo sin tener dónde quedarme, lo cual me recuerda:

– ¡Gentes del mundo! Si conoceis a alguien en Cambridge que tenga/sepa dónde puedo quedarme durante los meses de marzo a junio por el módico precio de 350 libras/mes; y si no está allí, pero tiene estos conocimientos tambié me vale; pues aquí una servidora agradecerá cualquier tipo de información, porque si fuese en España, podría quedarme debajo de algún puente, pero allí me parece que los ríos llevan agua así que me iba a mojar un poco 🙂

Y así están las cosas, lo único que me tranquiliza un poco es que Alkar se viene conmigo la primera semana y vuelve a subir en Semana Santa, de modo que el mes de marzo, que supongo que será el peor por ser el primero, estaré más arropada y tendré a un “translator” más accesible, porque aunque él diga que no, lo voy a usar de “translator”.