Celebración personal del día del orgullo friki

No era exactamente el día en cuestión, pero es una muestra indudable de mi afiliación a la causa.

El sábado noche, a eso de las 12:45 de la mañana y después de unna cena que… no mencionaremos, decidimos ir al cine a ver a los piratas a una sesión que había a la 1 de la mañana en Coín (estabamos a 50-60 Kmm creo, no soy buena para las distancias).

Total que salimos pitados, no encontramos mucho tráfico y logramos llegar al centro comercial a la 1:05; nos bajamos del coche, cogemos el ascensor y al salir, ya con el dinero en la mano y el bolso colgado se me engancha el tacón en el borde del pantalón… caida que te crió, en plancha y a lo largo, y allí estoy yo, boca abajo, mirando que no hay gente alrededor, sopesando los diferentes puntos de dolor y sobre todo pensando que nos iban a cerrar las taquillas, así que cuando Alkar viene a “socorrerme” preguntando si estoy bien yo sólo le digo que sí,que no se preocupe y que compre las entradas, sólo le insistía en que comprara las entradas… La chica de las taquillas salió (1:15 no llegaban), me dijo que estaba cerrado (también me preguntó si estaba bien, pero eso no me importaba) y yo seguía en el suelo boca abajo lamentándome de no haber llegado antes.

Definitivamente, soy una friki.

Pd. Consecuencias: muñeca izquierda abierta que me molesta bastante y por la que he tenido que escribir este post sólo con la derecha.

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Acerca de El Bidorto

El Bidorto es el diario de un informático reconvertido en analista acústico y de una bióloga rodeada de médicos, que primero se construyeron una casita, luego la amueblaron, y ahora por fin viven en pareja.