Los primeros callos

3 julio 2006 at 12:08

Hola a todos, hacía tiempo que no escribía, y aunque parezca falso, no era por falta de ganas; en realidad era más bien por falta de imaginación, o más bien, por una fase aburrida de la vida en la que no tenía mucho que contar. Pero bueno, ya hay algo que contar, bueno, hay 2 cosas para contar, pero dejaré que una de ellas las cuente Alkar que tiene el soporte visual y acustico para detallarlo.

Total, que mi historia va de una pareja que tras año y medio esperando, de follones administrativos y esperas burocráticas consiguieron su licencia de obra. Sí, somos nosotros 🙂 Pues ya le hemos metido mano a la obra, entiendase esto literalmente.

Para que el constructor que se va a encargar de hacernos la estructura pueda empezar, primero nosotros tenemos que hacer unas “reformillas de nada”, que consisten en derruir 20 centímetros de 2 pilares con sus correspondientes cimientos. Empezamos con la tarea este fin de semana y allí estabamos mi padre picando y yo recogiendo escombros; y nos cundió bastante, pero claro, tanto empeño le pusimos que hoy estoy molida, con un dolor de espalda y riñones bastante curioso, y ayer me salieron callos en la mano izquierda, que a base de ponerme crema hidratante y aloe hoy no se notan demasiado. Pero como se suele decir… “sarna con gusto no pica” 🙂 y a pesar de los dolores, estamos super contentos, aunque yo también estoy super asustada. Dios, en qué follón nos estamos metiendo, una casa, un cambio muy importante en la vida de toda persona, un cambio muy radical, y además, para compartirla con otra persona, con la misma persona, para siempre, para toda la vida… Dios, para toda la vida es mucho tiempo (en mi lápida pondrá: “para toda la vida es mucho tiempo, pero, por toda la eternidad es más 😉 “)
En fin, la cara y la cruz de la independencia y la vida en pareja; mejor preocuparse por el día a día, y dejar el “para siempre”como una consecuencia del paso del tiempo.