Fuera del mundo

18 mayo 2004 at 0:04

Os estareis preguntando (o no) qué ha pasado para que Alkar no haya colgado su par de posts diarios a los que os tengo mal acostumbrados.

El viernes pasado por la mañana, una avería dejó incomunicado el edificio donde está mi oficina con el resto de la Universidad (tenemos alquilada una oficina allí, pero somos empresa privada y tal). El problema es que datos y teléfono van por la misma línea, por lo que cuando nos quedamos sin red no podemos avisar al SCI (ta bien escrito, no es csi) para que venga a arreglarla, porque también nos quedamos sin teléfono. Esto era el anticipo.

El domingo Eyring y yo estuvimos todo el día haciendo el vago. Llegué a casa con un par de ideas en mente, pero era bastante tarde y me estaba quedando sopa. “Bueno, aprovecho un hueco a la hora del café y subo el post”. Eng, error. La red sigue caída (de hecho, hoy lunes no había aparecido por allí ningún técnico, al menos hasta las 20:30 que es cuando me he ido). Bueno, pues cuando llegue a casa. EEEEENGGGG. Llego a casa y las lucecitas del modem están naranjas. Mierda.

Todo un día sin red!!! Y gracias a esto me he dado cuenta de que soy medio adicto. A ver, necesito la red, pero mi primer pensamiento no fué “juer, no voy a poder actualizar la página”, sino más bien “necesito enviar un par de correo bastante importantes… dos del trabajo y uno personal”. Lo de mandar mails por el móvil está bien, tengo un móvil bastante pijín con cliente de correo aunque con algún agujero de seguridad, pero es tan rematadamente caro enviar un mísero KB que paso.

Pues es duro, sí, además tengo que hacer un par de llamadas importantes. Clientes, contactos, etc. Y a algunos amigos (covman, nos hemos quedado sin audigies baratas… ya te contaré).

Afortunadamente los de mi proveedor son bastante competentes. Una llamadita y en 20 segundos me han contado un par de apaños para volver a tener conexión mientras que terminan de resolver la incidencia. Aaaaah, bytes frescos… por fin 🙂

Se me han quedado algunas cosas en el tintero de este fin de semana (como otro arañazo en el coche, este es poca cosa, pero viene acompañado por un desconchón en el paragolpe… $%#grf@*!!). Y alguna que otra obsesión… no sé, creo que la dejaré para mañana, si los bytes encuentran su camino.