Cosas de las guerras

1 mayo 2004 at 12:19

Extraido de un mensaje recibido en The Humor Company:

Durante las Segunda Guerra Mundial el FBI instaló en secreto un burdel gay en el vecindario neoyorquino de Greenwich Village. La casa de citas estaba llena de agentes encubiertos multilingües con la misión de sacar información a los marinos extranjeros que llegaban a las costas norteamericanas. El FBI se refiere a esta misión como una de las más exitosas de toda la guerra.

Cuando Hernan Cortés llegó a lo que es hoy Veracruz, Méjico, ordenó que sus barcos fueran quemados. La idea era obligar a sus soldados a pelear la guerra contra los indios con todo. Si querían volver a España algún día, tenían que ganarla.

Desde la edad del bronce hasta comienzos del siglo veinte, el medio oriente era considerado como un territorio sin valor por su aridez. Aun así fue el teatro de guerra de al menos 60 ejércitos invasores en camino hacia las riquezas de África y Asia. Cuando la demanda por petróleo apareció en el siglo veinte muchos pensaron que esto acabaría con sus problemas, sin embargo, no ha habido un solo día de paz desde 1900.

El hijo de Stalin, Jacobo, fue capturado por alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Hitler trato de intercambiar prisioneros por el rehén, pero Stalin no aceptó. Jacobo murió en un campo de concentración sin nunca oír de su padre.

Preocupado por la perdida de soldados que significaban las diferentes campañas que tenía bajo su mando, Julio Cesar ordenó a los ciudadanos romanos que tuvieran hijos y a cambio les ofreció beneficios como descuentos en los impuestos. No tenerlos también tenia sus consecuencias. Las mujeres sin hijos no podían usar joyas ni montar en carrozas.

Con la Guerra de Vietnam a toda marcha y en picada, en 1971 100.000 norteamericanos desertaron de una u otra rama de las fuerzas armadas estadounidenses.

Cuando España le declaró la guerra a los Estados Unidos en 1889, Washington en respuesta le declaró la guerra a España, pero la fecharon tres días antes. La idea era hacer el conflicto más heroico para la opinión pública por haberla declarado primero.

El objetivo de La Gran Muralla China, la construcción monumental que separaba China de Mongolia no era mantener fuera a los hunos. Estos podían fácilmente escalar el muro con escaleras. El problema es que no podían hacer lo mismo con sus caballos, y sin caballos, los hunos no eran tan bravos después de todo.

Entre la primera y segunda Guerra Mundial el ejército de los Estados Unidos ocupaba el lugar diecinueve entre todas las fuerzas armadas del planeta. Un escalón por debajo de Portugal, justo encima de Bulgaria.

En su último intento por conquistar Europa, los turcos invadieron Creta en 1669, y en 1683 ya habían llegado hasta las afueras de Viena. Pero el contraataque europeo fue contundente. Mientras defendían sus posiciones en Grecia, los turcos almacenaron sus municiones en el Partenón, que entonces estaba en casi perfectas condiciones a pesar de tener mas de dos mil años.
Cuando la armada veneciana se enteró de esto dirigió el fuego hacia el edificio, y cuando la primera bala de cañón golpeó su estructura, toda la sección central se vino al suelo dejando en ruinas uno de los edificios mas hermosos jamás construidos.

El científico alemán Fritz Haber inventó un método para combinar el nitrógeno del aire que servía para hacer explosivos y fertilizantes. Gracias a esto Alemania no dependió de la exportación de nitratos durante la Primera Guerra Mundial. Como Inglaterra dominaba los mares, Alemania hubiese sido derrotada rápidamente de no haber sido por el proceso de Haber, quien después fue asignado al desarrollo armas químicas. Sin embargo, cuando Hitler ascendió al poder fue botado del trabajo y enviado al exilio. Haber era judío.

Francisco Pizarro, el casi analfabeta conquistador español, se hizo con el gran imperio Inca con apenas 106 soldados y sesenta y dos caballos viejos. ¡Ah! y pólvora, por supuesto.

A pesar de todo el anti-feminismo islámico, una mujer gobernó y planificó la defensa Egipcia en contra de los cruzados. Cuando el Sultán murió durante el asalto a El Cairo, su esposa, Shajar-al-Durr lo mantuvo en secreto. Haciendo creer que apenas estaba enfermo, dio ordenes en su nombre y entregó los planes para cortar las líneas de suministros del enemigo. Y no le fue mal. Egipto ganó la batalla y capturó a Luis IX en 1250.

La batalla de Nueva Orleans, que convirtió a Andrew Jackson un héroe nacional, se peleó dos semanas después que se había acabado la guerra de independencia de los Estados Unidos. Un mes más tarde las noticias finalmente llegaron sus manos.

Cansados de tanta pelea, el Imperio Romano y Persia firmaron el tratado de “La Paz Interminable” en el año 533. Siete años más tarde ya estaban en guerra otra vez.

El gobierno británico le preguntó a Michael Faraday si era posible preparar grandes cantidades de algún gas venenoso para utilizarlo en contra de los rusos en la Guerra de Crimea (1853-56). La respuesta de Faraday fue sin manguareos: Sí era posible, y el NO iba a tener absolutamente nada que ver con ello.

Durante la Segunda Guerra Mundial científicos alemanes trataron que Hitler aprobara la construcción de una bomba atómica, pero este nunca cedió. Hitler esperaba ganar rápidamente usando armas convencionales, y construir la bomba tomaría un montón de años. Para entonces ya el Tercer Reich seria dueño del mundo.

La Segunda Guerra Mundial en realidad no se ha acabado. Alemania y Rusia nunca han firmado un tratado de paz.

En 1915, los británicos y franceses apenas pudieron avanzar 6 kilómetros dentro del frente occidental durante la Primera Guerra Mundial. Esto le costo, sólo a los franceses, 1.5 millones de soldados.

Kublai Khan, el último gran rey Mongol trató de invadir Japón en 1281 pero un tifón acabó con su flota y los que lograron salvarse fueron masacrados por los nipones. Los japoneses llamaron al huracán Kamikaze, el viento divino.

En Marzo de 1889, la armada alemana bombardeo una pequeña villa en el puerto de Apia en Samoa, destruyendo propiedades del gobierno estadounidense. Washington inmediatamente envió tres buques a enfrentarse a los alemanes, quienes también tenían tres buques fondeados en el puerto. El 13 de marzo, antes que dispararan el primer cañón, un huracán hundió las seis embarcaciones. Sin armas con que pelear, alemanes y norteamericanos se vieron forzados a firmar un armisticio por el incidente.

Los kamikazes japoneses de la Segunda Guerra Mundial gozaban de privilegios inimaginables a los ciudadanos comunes y corrientes. Desde su elección eran considerados héroes y entrenados duramente para que llevaran a cabo sus misiones suicidas. Si después de esto se negaban, eran fusilados por traidores.

La Guerra de los Cien Años tampoco ha terminado, al menos legalmente. Ingleses y Franceses nunca pudieron ponerse de acuerdo en cuanto a los términos de un tratado de paz, por lo que lo único que firmaron un armisticio.